Increíblemente, otra vez más, un nuevo destino marcado en la libreta de preferencias de mi mujer. A este paso, Mamba Negra - veáse Kill Bill - tendrá que ampliar su lista.
Solicitamos información a la embajada de Vietnam en Madrid para obtener el visado vietnamita de múltiples entradas y salidas pero cada visado ascendía a 80 euros. En los foros descubrimos que existe una opción para abaratar el visado vietnamita, obtener la “visa approval code” que consiste en solicitar una invitación a través de la web de alguna agencia vietnamita y pagar 15 dólares por el servicio. Una vez obtenida la “visa approval code” el visado de múltiples entradas y salidas se reduce a 40 euros.
Ho chi Minh.
Ho Chi Minh o Saigon. Me inclino por Saigon, más sabor mejor color más exótico, aunque el rollo comunista tiene su aquello.
“… por haber escrito mi nombre en la pared”, Radio Futura for ever, pero a la puerta del aeropuerto ni mi nombre ni Duna Hotel ni nada de nada, … bueno aquí viene uno a por nosotros y pide 17 dólares, que si el Duna Hotel no recoge a nadie, que no encontraremos nada por menos … veo la parada de taxis y al primero le ofrezco 8 dólares … encantado de la vida, por supuesto, porque si pides el taxímetro con 5 dólares hubiera sido suficiente.
Esperaba algo más del Duna Hotel http://www.dunahotel.com/ pero vamos, si no tengo en cuenta que ni se inmutaron cuando les recrimine que nadie fue a recogerme, que me sacaron 5 dólares más porque habitación doble estándar de 15 dólares no tenían disponibles y que el desayuno incluido era pésimo, podría estar de acuerdo con las referencias del foro de Lonely Planet y de la propia guía.
Delta del Mekong.
¡Good morning Vietnam!. Gracias Robin (Williams) por prestarme tu presentación. Creo que me levanté demasiado pronto porque había mucha gente haciendo estiramientos por el parque y eso en Vietnam - que algo he leído - quiere decir que aún no es la hora de trabajar.
A las 7:00 abrió la agencia Delta Adventure Travel http://www.deltaadventuretours.com/y aboné el tour de dos días por el Mekong con una noche en Chau Doc y llegada a Phnom Phen a las 13:00 del día siguiente en “fast boat”, pero con las prisas porque el tour partía a las 7:30 y me faltaba hacer el “check out”, no me fije que me estamparon el sello “slow boat”.
La primera parte del tour se resume en acarrear tu equipaje de un bus a una barca, de la barca – atravesando Long Xuyen - a un ferry, del ferry a un bus, del bus a una barca, de la barca a un bus y domir en Chau Doc.
La segunda parte consiste en navegar en un “slow boat” hasta el paso fronterizo de Vinh Xuong - obtener el visado de Camboya - no olvidar llevar una foto y 22 dólares -, cambiar el “slow boat” por un “insufrible boat” en el que viajamos con unos chicos madrileños que estaban encantados con el tour por el Delta de la agencia Sinh Café y cuando un bus o amasijo de hierros que brincaba como una cabra por la carretera en obras te deja a las 18:30 en el King Hotel (budget hotel) de Phnom Phen decidir si te quedas a dormir o te llevan a otro lugar.
“Por mi parte, no viajo para ir a algún sitio; viajo por el placer de viajar y para escribir sobre ello después”. Que grande era Robert Louis Stevenson y es que el tour no es sólo para ir a Phnom Phen, sino que también te ofrece una amplia visión de la vida en el Mekong para enriquecerte y vitaminarte.
Angkor.
Hay dos tipos de entradas para Angkor, el ticket de un día por 20 dólares y la acreditación de tres días con tu foto por 40 dólares. El ticket de un día abarca desde las 17:00 hasta las 17:00 del día siguiente.
Los precios de los tuk-tuk son 3 dólares hasta Phnom Bakheng para aprovechar la tarde y ascender entre una multitud de coreanos, japoneses y otros asiáticos hasta la cima para ver atardecer, 2 dólares hasta Angkor Wat al despuntar el día para atravesar por primera vez el impresionante foso que separa nuestro mundo del universo hindú y regalarnos un amanecer para fijar por siempre en la retina, 8 dólares para el circuito pequeño que comprende Angkor Wat, Bayon o como sería una serie de Andy Warhol sobre Avalokiteshvara - el rostro tanta veces repetido - en tres dimensiones y Tha Prom donde las raíces de los ficus asfixian todos los rincones, y 3 dólares al aeropuerto.
Siem Reap.
En Siem Reap nos alojamos en el Golden Temple Ville http://www.goldentemplevilla.com/, un lugar encantador, acogedor, con un staff estupendo y una sorprendente cocina tradicional khemer con un excelente amok de pollo y unas exquisitas ranas que son el manjar por excelencia en Camboya. En la zona de ambiente de Siem Reap poseen otro local donde mientras cenas puedes disfrutar de un espectáculo de apsara o danza tradicional camboyana.
Hanoi.
Otra vez en Vietnam. Sorpresa, nos han pasado a recoger al aeropuerto aunque no lo habíamos solicitado, cuando vi que el hotel Prince I Hotel estaba bastante destartalado entendí porque nos fueron a recoger, pero como ibamos justos de tiempo - que raro - para encontrar la agencia Vega Travel http://www.vega-travel.com/y cerrar el tour de dos días por Halong Bay para el día siguiente y adquirir los billetes hacia Lao Cai, no lo pensamos mucho.
Una buena idea es sentarse a tomar unas "bia hoi" o la cerveza más barata del mundo 2.000 dongs o 0,10 euros, en esas sillitas de juguete que colocan en las aceras y tomar el pulso de las calles, fundamental para no formar parte de los agobiados con tan sólo pensar que deben regresar a Hanoi.
He de confirmar que el hotel estaba muy destartalado. Después de ducharnos el techo del baño comenzó a gotear, pero la verdad es que a esas horas mientras las goteras no cayeran en la cama ya estaba bien. Por otro lado, el “pho bo” – diga “fa bo” - o desayuno vietnamita (sopa de fideos con ternera) ha sido el mejor que he probado.
Halong.
Antes de partir hacia Halong dejamos en la agencia nuestro equipaje y sólo llevamos lo justo para el tour, cholas, bañador, neceser, muda, gafas, gorra, protector solar, pasaporte y cámara. Somos demasiado hippies. Un par de mudas, varias camisetas y otros pantalones nos hubieran venido estupendamente.
La travesía por la bahía comienza a las 12:00 y finaliza a las 12:00 del día siguiente. El primer arribe es una isla coronada por un mirador alejado de una tentadora playa por una sacrificada ascensión.
Otro atraque y otra subidita para alcanzar la cueva de las sorpresas. El último amarre de la jornada lo hace en unos pantalanes de bambú donde cogemos un kayak, más ejercicio, 20 minutos zigzagueando y discutiendo – carácter latino - sobre como llevar un kayak hasta una isla donde Julio Verne imaginó a Nemo ocultando su Nautilius y retorno al barco. Y por fin, anclamos para saltar al agua desde lo alto del barco y darnos el imperdonable bañito en la bahía de Halong rodeados de más 3000 islotes.
El resto de travesía consiste en poner rumbo a Cat Bat para intercambiar pasajeros del tour de 3 días, durante el intercambio tienes la oportunidad de darte otro bañito, y retornar al muelle de Halong.
Sapa.
En la agencia Vega Travel conocimos a Cristina y Alicia, dos mañicas en Vietnam, que iban esa misma noche a Lao Cai. Nos recomendaron el Little Hanoi y nos avisaron que en la misma calle hay tres establecimientos con el mismo nombre y que la única diferencia es el número. La verdad es que muchos locales de la misma calle colocan sobre su puerta el nombre de una agencia, hotel o restaurante con fama para aprovecharse descaradamente de la confusión.
Realizamos el viaje junto con las mañas en el mismo vagón de la clase Retraco, todo perfecto a excepción del aire acondicionado porque tan pronto nos helábamos como nos asfixiábamos. El trayecto de Lao Cai a Sapa lo hicimos en una “van” en menos de una hora. Las mañas iban a realizar un trekking con estancia en una “home stay” y nosotros elegimos el Hotel Mountain View, muy bien situado, buenas vistas, personal muy amable y atento, en resumen suficiente pero sin alharacas.
Aunque mi experiencia en moto se reduce a una mobillete antediluviana de mi padre, alquilamos una moto por 6 dólares/día. Realmente es una forma genial de recorrer los alrededores y de verificar que queda mucho trabajo por hacer en la carretera hacia la cascada de Thac Bac, así como de comprobar , camino a la aldea de Ta Phin y sin casco, las tres leyes clásicas del movimiento de Isacc Newton. He de confesar que la culpa fue por mi falta de pericia con la moto. En fin, con 30 dólares le quite el disgusto al chaval que nos alquilo la moto y nosotros nos quedamos con unos cuantos golpes y heridas.
Decidimos visitar la aldea de Cat Cat a pie. No más motos, por favor. Aprovechando que había que atravesar el mercado compramos unas naranjas y unos plátanos a precio de comercio justo. Si eres de la zona euro pues a precio de Escocia, si eres de la zona dólar pues al precio que me dé la gana que para eso nos estuvisteis jodiendo tantos años. Las naranjas estaban increíbles, menos mal que me dio tiempo a probar una antes que mi mujer repartiera toda la fruta entre los críos que encontraba.
La etnia que habita este valle te ofrece entrar a sus casas para que veas sus costumbres y le compres alguna cosilla. En una de esas casas, el mundo es una baldosa, coincidimos con dos chicharreros Carol e Ike - un saludo desde aquí - con quienes recorrimos Cat Cat, comimos carne de cerdo, batata y castañas en un puestito junto a la cascada, alquilamos cuatro motos con conductor para que nos llevaran hasta otra aldea y nos retornaran al mercado de Sapa.
Otra vez, a comprar naranjas y plátanos. Mientras Ike pagaba una paisana local compro lo mismo por 4000 dongs. Cuando le dije lo que había visto, la dueña del puesto me empujo para echarme como si me estuviera portando mal o es que no veía que se trata de un puesto de comercio justísimo. Así que la primera vez pagamos 8 veces más y la segunda – gran ganga - sólo 5 veces más.
Lao Cai.
Antes de entrar a la estación de trenes de Lao Cai hay que canjear los billetes de la agencia por los tickets de tren. En ello estábamos cuando nos encontramos con Alicia y Cristina – las mañas – lo cual no me esperaba porque pensaba que iban a quedarse un día más. Por supuesto, hicimos el trayecto en la misma cabina y nos contaron sus peripecias en el “home stay” y con la familia de la guía que en las fotos parecía la hija de alguna de ellas: Muchas risas y buen ambiente, sencillamente unos encantos.
Hanoi.
Como llegamos demasiado pronto para ir a ningún sitio, algo con lo que contábamos, nos paramos en unas de esas sillitas a charlar un rato y hacer tiempo. Mientras estábamos sentados una moto piso un vaso roto que estaba tirado en la calle y un trozo de vidrio salio disparado de tal manera que el proyectil cruzo entre nosotros a escasos milímetros del rostro de mi mujer. Resumiendo que hay que contar con la fortuna y con la ayuda de Dios para acabar la aventura felizmente porque en cualquier momento …
Antes de ir a la agencia Vega Travel desayunamos un buffet en el Sunshine Hotel, justo al lado de la agencia Vega Travel. Nos despedimos de las chicas y negociamos una habitación doble hasta las 14:00 por 11 dólares para poder ducharnos y descansar un rato que falta nos hacía.
De nuevo en marcha, un paseo por el lago Hoan Kiem, unos batidos, unos cakes y dos entradas para las marionetas de agua http://www.thanglongwaterpuppet.org/para la función de las 17:15 por 40.000 dongs, menos mal que fuimos con tiempo porque el teatro estaba hasta la bandera. Ningún documental sobre Vietnam, ni Nacional Geographic, superaría el contenido de este espectáculo de magia y sencillez. Un consejo, no se lo pierdan.
Al volver a la agencia nos sorprendió ver a las mañas en la agencia porque supuestamente debían estar en Halong Bay. El caso es que estaban disgustadas porque la bahía estaba cerrada a causa de un tifón y no tenían margen antes de su vuelo de regreso a casa para cambiar el itinerario y cabreadas porque en la excursión que hicieron a Tam Coc tuvieron que aguantar los malos modos de la barquera, comentario muy repetido en los foros.
En estas, aparecen los madrileños hechos un lío porque el tifón les hace cambiar el itinerario y aunque disponen de días suficientes se les complica porque las opciones no son muy satisfactorias.
Planificar es fundamental. Mi primera idea era como las mañas, dejar Halong para lo último por ser a priori más espectacular, ir de menos a más, pero días antes de venir a Vietnam aparecieron noticias sobre un tifón que amenazaba devastar Shangai, este hecho me hizo cambiar el criterio. En primer lugar iremos a Halong y si cierran el puerto a causa de un tifón disponer de Sapa como alternativa.
Hoi An.
El paso del tifón convirtió todo en una gran balsa de agua exactamente igual que en el show de las marionetas.
La idea era quedarnos en el Vinh Hung 1 Hotel donde Michael Caine se alojo durante el rodaje de “El Americano Impasible” pero estaba cerrado por reformas. Así que elegimos el Thanh Binh 1Hotel, muy digno y limpio aunque todas las noches tenía que bajar a pedir que apagaran no sé que máquina.
Hoi An es una ciudad muy atractiva por ser patrimonio de la humanidad, por el won ton y la rosa blanca de Miss Ly, por la oferta para realizar compras y por la posibilidad de alojarte a una distancia razonable de la playa de Cua-Dai sin dislates en el presupuesto.
La playa de Cua-Dai está a 4 kilómetros de Hoi An o mejor a 10 minutos en bicicleta – 2 dólares/día – y es un lugar estupendo para disfrutar de la arena fina, de la sombra de las palmeras, … y de los kioscos con marisco fresco.
Los billetes de tren http://www.indianrail.gov.in/ los sacamos a través de http://www.irctc.co.in/ para ahorrar tiempo y asegurarnos una litera con AC. La web funciona perfectamente, a la hora de pagar hay que seleccionar la opción de ICIC y si tu visa es de La Caixa tienes que tener activado su servicio SMS.
22/09/2006. El vuelo Madrid-Delhi con Qatar Airways www.qatarairways.com con escala en Doha cumplió con la hora de partida y con el resto del guión.
23/09/2006. A las 14:45 llegamos al aeropuerto de Delhi y por 450 rupias un taxi nos dejó una hora más tarde en el Hotel Fifty Five www.hotel55.com , con una estrecha y empinada escalera como acceso a la recepción y una habitación doble vetusta aunque decente por 2.137,50 rupias con tasas incluidas.
La primera impresión de Delhi fue decepcionante puesto que esperaba una urbe más moderna, pero fue un acierto descansar en Delhi tras el vuelo y dar un paseo para comprobar lo acertado de las lecturas en las guías y foros. En Connaught Place no sé cuantas veces respondí a las mismas preguntas ¿de donde eres?, ¿es la primera vez que estás en la India?, ¿cuántos días vas a estar? y en Palika Bazar, un sotano distribuido en circulo al igual que Connaught Place, completamos una vuelta y lo dejamos por cansancio y sin ver ningún artículo interesante.
24/09/2006. A las 5:00 nos levantamos y a oscuras saltamos por encima del personal de Hotel Fifty Five que dormia a lo largo del pasillo por el que se distribuian las habitaciones, liquidamos la cuenta y por 30 rupias un autorickshaw nos llevó a la estación de trenes de New Delhi.
A las 6:15 cogimos el primer tren para Agra, 2002 Bhopal Shatabdi Express en CC con desayuno incluido. En algo más de dos horas nos presentamos en la estación de trenes de Agra Cantonment y contratamos un autorickshaw de prepago hasta el Taj Mahal. Nada más perder de vista la ventanilla de prepago nuestro chofer se presento como guía oficial, nos mostró postales del Taj y un diario de bendiciones de otros turistas y como estos asuntos llevan su tiempo se detuvo alegando que no tenía petróleo. La argucia del petróleo fue penosa, pero que puedes hacer, el tipo se paro y conforme al manual del viajero en la India le recordé que tenía un recibo de prepago de la policía y que me llevara empujando si no tenía petróleo. Empujar no empujo, pero podría haberlo hecho porque el jodido nos hizo la jugada a escasos metros de la entrada al Taj Mahal. Y por supuesto, para mayor gloria de la India, nos dejo en la entrada más alejada de la taquilla.
En la India, a un viajero primero se le asesora, la taquilla está por aquí, cada entrada cuesta 750 rupias, deje su equipaje, el móvil, aperitivos, tabaco, mechero y otros objetos en la consigna, y luego se le ofrecen los servicios como guía, transportista, cambista, una artesanía, una foto, un refresco, una revista, una contribución, un donativo.
Ver el Taj Mahal es mejor por la tarde, menos calor y más color, un centenar de hindús haciendo cola a las 17:00 es un argumento de peso. Cierra a las 19:00 horas. La entrada al Taj cuesta 500 rupias y puedes ahorrarte las 250 rupias de la entrada al museo de la mezquita. El fuerte de Agra es prescindible y más si cuesta 250 rupias con la entrada del Taj, porque sin la entrada cuesta 500 rupias.
Esperaba que el Taj Mahal me defraudara, pero para ser justos he de decir que el cenotafio, los jardines y las vistas del río justifican la visita, a pesar el precio abusivo.
El trafico en la India es abigarrado y caótico y el sistema generalizado consiste en no detenerse a discutir sobre quien tiene razón para no provocar un atasco y si ocurre, como cuando íbamos a la estación de Agra, que no aparezca la policía porque estos no atienden a nadie, estos tienden la porra a diestro y siniestro.
Lo mejor fue la estación de Agra Fort porque para un novato en la India el imaginario nocturno de una estación es una sacudida y es que la estación era un enorme albergue tapizado de esteras, un enjambre de pasajeros, polizontes y desafortunados, algunos trenes coloniales, vagones abarrotados en las clases más bajas, y mi mujer un foco de atención por blanca, rubia y extranjera, hasta en los vagones se adocenaban sobre las ventanillas. En la estación conocimos a una mexicana que se declaro a disgusto en la India y se dirigía, casi nada, a Varanasi y después a Calcuta.
Salimos de Agra Fort a las 22:15, 4864 Marudhar Express 3 AC TIER, con un retraso de 1 hora, literas cómodas, ropa de cama renegrida pero higiénicamente aceptable, conviene evitar las literas superiores porque el AC convierte las noches en gélidas.
25/09/2006. Llegamos a Varanasi sobre las 10:00 en donde nos esperaban para llevarnos al Sahi River View Guest House sahi_rvgh@sify.com , una doble cómoda, limpia, con agua caliente, vistas al río y AC por 700 rupias, servicio muy atento y comida de confianza, a destacar las tortillas con cebolla y tomate, el thali vegetariano que hay que encargarlo con antelación y el arroz biryani. Voy a darle una mención especial al pan, roti o nam, para toda la India.
Aplicando la formula de primero asesorar y luego ofrecer, Manish de la agencia Ravi Tour&Travel ravi_arora54@yahoo.com , que nos fue a recoger a la estación nos ofreció un tour nocturno en bote por el Ganges para ver las cremaciones por 150 rupias y un tour de madrugada en bote por el Ganges para ver los principales ghats por 250 rupias. Las cremaciones desde el bote están a mucha distancia por lo cual creo que no es una buena opción. Es curioso pero el Ganges a su paso por Varanasi es de esos lugares marcados que justifica su calificación de sagrado y la espiritualidad con la que acuden a sus orillas.
Fue un acierto contar con Manish porque la India necesita explicaciones sobre dioses, reencarnaciones, presentaciones y religiones, Varanasi necesita un vehículo seguro porque debido a la multitud de ciclorickshaws, autoricckshaw, carritos, bicicletas, motocicletas, vacas y cabras, conducir es un videojuego donde lo que importa es adelantar sin piedad, y mi mujer necesitaba unas compras.
26/09/2006. El tour en bote por el Ganges es mejor no realizarlo muy temprano para encontrar la luz suficiente para las fotografías y que los ghats cobren vida. Esperaba ver saris de colores secándose sobre los ghats pero esto no sucede todos los días.
El tour a Sarnath es perder el tiempo y 250 rupias, para compensarnos nos llevaron a la Universidad de Benares, al templo de Shiva y a la estación de trenes de Varanasi Junction.
El hermano de Manish nos condujo a una telar de sedas, nos mostró la diferencia entre seda y poliéster, si quemas seda huele a pollo quemado, encargué dos camisas a medida y mi mujer un sari con una seda de mayor calidad y adornos en los ribetes, aparte compramos 9 fulares. Los precios son importantes y por eso, si te invitan a sentarte, a té y a que disfrutes del espectáculo de su mercancía, alfombras impresionantes desenrollándose por su propio peso y cuadrándose contra el suelo, tan solo te queda formar parte de la función y entrar al regateo; no estoy interesado, es mucho dinero, a ese precio imposible, lo siento pero si yo no estaba interesado en comprar una alfombra y tu no quieres 100 dólares por esa alfombra tan pequeña no hay nada que hacer, y entonces te llevas una alfombra de Cachemira que no tengo ni idea de cual es su precio aquí y menos allí pero gozamos una barbaridad con la compra.
Este aparte es para Manish, “vale”, le hizo gracia la muletilla que usa mi mujer y se la apropio. Muy serio y con un gran sentido del humor. Simpatizamos enseguida. Todo el día estaba mascando unas hierbas, que compraba en cualquier carrito, según él para aliviar el calor pero que aparte de corroer el esmalte dental le provocaban un exceso de saliva que le hacia hablar entre dientes o escupir el exceso para que le entendiéramos. Esta práctica está muy extendida en toda la India.
En el tour al alba coincidimos con unos italianos que se alojaban en el mismo guest house que nosotros, pero no hay nada peor que sufrir a una italiana. Volvimos a coincidir con ellos cuando Manish nos llevo a la estación. La italiana se había tomado un lassi y tenia fiebre y vómitos, le ofrecí tomar primperam para frenar los vómitos y falto poco para guardar el frasco sin abrirlo, por estúpida. Manish nos dejo en la estación, nos despedimos y los italianos ni gracias, ni adiós, ni nada de nada, se perdieron en la estación. Menos mal, porque no sé si la aguantaría mucho más.
27/09/2006. Para llegar a Sauraha sin pernoctar en la frontera con Nepal, cogimos en Varanasi Junction el tren nocturno a Gorakhpur de las 00:25, Chaurichaura Express AC 2 TIER, con un retraso de dos horas. En la estación conocimos a una pareja de coreanos, cuyos nombres me era imposible repetir, con quienes acordamos buscar un jeep desde Gorakhpur hasta la frontera. Varanasi Junction es un ejemplo más de una estación de tren india. Efectivamente, las rubias y blancas, venden mucho más que las jennifer y las coreanas.
Encontrar un jeep para subir hasta la frontera es sencillo pero lograr ir holgado es más complicado. En el primer jeep iban 16 personas, un minúsculo Tata utilizado como taxi cargó 11 pasajeros y nos invitaba a subirnos por 80 rupias. Mientras esperábamos, el Tata pasó una rueda por encima del pie de un policía y cuando este le pidió explicaciones, el taxista se moría de la risa, todos pensamos lo peor sabiendo como se las gasta la policía en la India, pero nada de nada el policía se fue maldiciendo al taxista a limpiarse el zapato y nosotros a reirnos de la comicidad con la que ocurrió todo. Al final compartimos un jeep entre 10 por 100 rupias cada uno. En menos de tres horas llegamos a la frontera entre Sunauli y Bhairawa. Se puede caminar hasta la frontera sin necesidad de un ciclorickshaw, y sinceramente creo que es mejor porque entre el tráfico pesado de la frontera y la pendiente no nos caímos de milagro. Sellar la salida de la India y obtener el visado para entrar en Nepal fue rapidito. Una fotocopia de una foto y 30 dólares por estar más de 72 horas en Nepal te ahorra tiempo. Nos despedimos de los coreanos, pero entre el susto del rickshaw, los visados, el cambio de rupias indias por nepalíes y no perder el autobús a Sauraha, se me fue el santo al cielo y ni fotos ni email. Una pena porque eran muy simpáticos y agradables.
La idea era coger el autobús a Birganj para bajarnos en Tadi Bazar desde donde podríamos ir a Sauraha y visitar el Parque Nacional de Chitwan, pero a las 13:40 las posibilidades eran coger el autobús de las 15:45 a Kathmandú y bajarnos en Narayanghat, 5 horas después, desde allí negociar un taxi hasta Sauraha, 12 kilómetros más allá y buscar un alojamiento sobre las 22:00, como no lo veía muy claro teniendo en cuanta que sería muy tarde cuando llegaramos a Narayanghat , negociamos en un agencia en Bhairawa, el trayecto en autobús local Bhairawa-Narayanghat, un taxi hasta el Unique Wild Resort www.uniquewildresort.com en Sauraha, dos noches en una doble con ventilador, comidas incluidas, bebidas aparte, safari en elefante por la mañana y traslado a la parada del autobús a Kathmandú por 60 dólares cada uno. El Unique Wild Resort era más de lo que esperaba, la habitación y el baño impecables, la comida buena y el personal muy amable.
28/09/2006. A las 7:30 de la mañana ya estabamos subidos en un elefante. El ride fue fantástico, durante tres horas atravesamos la selva, cruzamos tres veces el río, el elefante le recogió la chola a mi mujer, cocodrilos, pavos reales, monos, jabalís, ¿tigres?, y de los rinocerontes ni pelo ni humo. Mala suerte.
Todo compensado cuando nos bañamos con los elefantes, de hecho modifique el viaje para bañarme con ellos y la verdad que agarrarte a sus orejas y apoyarte en su trompa para que te aupe hasta su cabeza, que te sacuda con un chorro de agua, que se voltee para tirarte al agua, peinarle la pelambrera de la cabeza, palpar la rugosidad de su trompa y admirar la majestad del animal son motivos suficientes para sentir que has acertado plenamente. La corriente del río no es ninguna broma, así que mejor no despistarse mucho con los juegos.
El mismo lugar donde se bañan los elefantes esta preparado para tomar unas cervezas instalado cómodamente en unas hamacas y ver la puesta de sol. Cayó la noche y el suministro eléctrico y alumbrados con una linterna intentamos volver al resort pero dudamos, preguntamos y de pronto nos ofrecen pasar a su casa, coca-cola, ponemos una excusa y dos críos encantadores nos cogen de la mano y nos guían hasta el hotel. Una noche sin luz, o sea sin ventilador, es una noche muy larga. Un repelente no eléctrico, que no lleve y que los mosquitos autóctonos festejaron, y una linterna son imprescindibles porque el suministro eléctrico no está garantizado.
29/09/2006. A las 7:30, con las piernas doloridas del safari en elefante, cogimos el autobús turístico hasta Kathmandu por 350 rupias nepalíes. “Turístico” quiere decir que no va a reventar de gente del lugar porque cuesta más que el normal. El paisaje es precioso, la carretera muy estrecha y con mucho trafico de vehículos pesados, había autobuses volcados sobre la cuneta y no quiero ni pensar en la gente que viajaba en el techo del autobús. En 7 horas nos pusimos en Kathmandu y directos al Kathmandu Guest House www.ktmgh.com , una habitación doble, justita y con ventilador por 20 dólares.
Salimos a dar una vuelta por Thamel y compramos una chaqueta de goretex con un polar por dentro con el nombre North Face fabricada en Corea por 35 euros, porque era el festival de lo siento me es imposible repetir el nombre. Más tarde fuimos al Steak House Everest y el filet mignon estaba excelente, dos solomillos de 200 gramos cada uno, papas fritas y guarnición por un precio que ofendería a la res.
30/09/2006. Kathmandu es conocida como la ciudad de los mil templos, demasiados templos. En un tienda en el templo de los monos nos colocaron esos cuencos que golpean para que vibren y que utilizan de forma terapeútica, mi esposa dijo sentirse más aliviada del dolor de sus lumbares, sin embargo a mis oidos les molesto el sonido del cuenco al hacer vibrar el cuenco sobre mi cabeza.
En un agencia nos encontramos con Keka, una brasileña muy alocada, que nos aconsejo no ir a Nagarkot porque no veríamos nada debido a la nubosidad y que Bhaktapur era increíble. Acordamos encontrarnos al día siguiente para desayunar en el Kathmandu Guest House y compartir un taxi hasta Bhaktapur porque quería volver a ver unas artesanías que no se había decidido a comprar. La señora de la agencia no se lo podía creer, la brasileña le había quitado dos clientes a Nagarkot. Aprovechando el festival, compramos un cortavientos fabricado en China por 15 euros. Repetimos filet mignon en el Steak House Everest. Volviendo al Guest House un niño se me abrazo pidiendo leche y claro si te piden leche para su hermano pequeño, pues acabas en un supermercado comprando leche para lactantes. Rondando el Katmandú Guest House hay un tipo muy simpático en un ciclorickshaw vestido con la roja de Raúl que cada vez que nos veía le cambiaba el nombre a mi mujer, Ana, Carmen, Maria, Marta, ...
01/10/2006. A las 9:00 de la mañana compartimos un taxi con Keka a Bhaktapur, una ciudad de otro tiempo y patrimonio de la humanidad. El taxi lo conseguimos por 300 rupias y la entrada cuesta 750 rupias o 10 dólares.
Las calles pavimentadas con adoquines de barro serpentean entre edificios arcillosos y mueren en plazas con templos que ordenan hombres, elefantes, leones y animales mitológicos. En las calles se veían cabras degolladas victimas del festival hindú. La brasileña se compró dos enormes jarrones dorados y su idea era enviárselos por correo a Río. Vuelta en taxi, 300 rupias, nos despedimos de Keka y esta vez no perdone ni la foto ni el correo.
En el aeropuerto de Kathmandu nos cobraron 20 dólares. Nos inspeccionaron dos veces el equipaje de mano, una antes de embarcar y otra en la escala para acceder al avión. Pedimos ventanilla para ver el Himalaya y la verdad que el espectáculo es de altura. Volveré para hacer algún trekking.
En el aeropuerto de Delhi ,cogimos un taxi de prepago hasta la estación de trenes de Delhi Cantonment por 140 rupias y no es tarea fácil porque en la ventanilla aunque le digas Delhi Cantonment entienden New Delhi. En la estación una cría nos obsequió con unas piruetas, le encasquetó un gorrito con un peso a su hermanita para está lo hiciera girar, me hechizó, me la llevo a casa, su hermano pintado con unos enormes bigotes negros se tiró al suelo sujetando un aro por donde se coló la niña del gorrito, el circo había llegado a la estación y a mi corazón. A las 21:20 partimos rumbo a Jodhpur, 2461 Mandor Express 2 TIER AC, nos tocaron las literas 1 y 2 que a ser posible es mejor evitar porque de vez cuendo te llega el olor de los baños y eso que cuando los he utilizado los he encontrado en unas condiciones muy aceptables. También conviene evitar las literas del pasillo porque son más reducidas. Es curioso ver como comen en los trenes, primero estiran una sábana sobre la litera, piden unas toallas pequeñas, se descalzan y se sientan alrededor del thali para compartirlo utilizando el roti (pan). Y por la mañana todos piden chil (té con leche).
02/10/2006. Llegamos a Jodhpur sobre las 08:30, el precio de los rickshaw está organizado por tramos, los del primer tramo te acosan nada más salir de la estación y piden 100 rupias hasta Mehrangarh , si continuas andando te asaltan los del segundo tramo a 80 rupias y si continuas andando bajan a 60 rupias. La verdad es que disfruto regateando porque son unos artistas, si no los buscas se ofrecen y aún así exageran los precios, aseguran que nadie te va a llevar por menos aunque unos metros más allá comience otro tramo, aseveran que hay mucha distancia aunque no siempre sea verdad, se muestran enojados porque les ofende tú aptitud y por supuesto no te llevaran aunque si están interesados retomarán el tema.
Mehrangarh www.mehrangarh.org es una fortaleza inexpugnable y así lo confirma su historia. Adquirimos la entrada con audio guía y desayunamos como campeones en el restaurante de la fortaleza. El museo y la fortaleza merecen una visita, la ciudad azul es azul aunque como no hay obligación de pintar las casas de índigo algunas zonas desmerecen el apodo.
El calor era asfixiante y la tarde iba a ser larga, cuando llegamos a la Torre del Reloj llevábamos seis coca-cola, cuatro seven up y dos sprite, y después de curiosear por el mercado fuimos a una venta de especias que se anunciaba como incluida en la guía lonely planet, doy constancia de ello, y en la rough guide, en donde nos extendimos el mayor tiempo posible en la compra porque aparte que la calle era un fuego, en la tienda se estaba divinamente bajo el ventilador tomando muestras de infusiones recomendadas para cualquier mal y aprendiendo el uso de las especias para cocinar.
Más tarde el vendedor de especias nos llevo a una platería de un primo, atravesamos unas callejuelas y unos cuantos puestos de enseres para la casa para subir a una vivienda en la que nos mostraron unos brazaletes de artesanía rajastani en plata muy interesantes pero el precio no tanto y como te avisaba la guía que este mercado es para profesionales aplique el principio de prudencia y por supuesto me fui sin los brazaletes, bueno, mi mujer se fue sin los brazaletes.
La verdad que el calor no remitía y eran las cinco de la tarde, menos mal que en la Omelette Shop tiene un trastero con ventilador y acabamos de pasar la tarde allí bebiendo refrescos y buscando reseñas de otros españoles, de ellos muchos catalanes que dejan claro que son de una aldea que utilizan la diversidad cultural para practicar el onanismo, junto con el tipo de la tienda, muy simpático, atento y amable, que nos invito a quedarnos a una fiesta en la que celebraban el sacrificio de un antiguo héroe local. El tipo de la Omelette Shop atendía tres negocios a la vez, un carrito situado entre las puertas del mercado en donde hacía las tortillas, la chesse massala está buenísima, una tienda a la derecha y otra tienda a la izquierda con trastero que en algunas ocasiones era comedor y en otras dormitorio. Un seven up y dos sprite más tarde comenzó la fiesta, un club de lucha con palos hizo varias exhibiciones, en principio pensé que no aplaudían porque eran bastantes malas pero después de ver que entregaban varios premios y que tampoco aplaudían llegué a la conclusión que en la India no deben aplaudir. Un seven up y quemaron un enorme muñeco que representaba al héroe y una vez consumido la plaza se quedo vacía en un momento y sin alboroto alguno. Un sprite y una tortilla chesse massala más tarde nos dirigimos a la estación de Jodhpur donde esperamos hasta las 23:30 la salida del Jaisalmer Express, 3 TIER AC, en una sala para turistas bastante aceptable salvo los baños.
03/10/2006. Aún no había amanecido cuando llegamos a la estación de Jaisalmer, a la salida de la estación no encontré a nadie de Fifu Guest House www.fifutravel.com y el resto de buscadores de clientes aprovecharon para someternos a un acoso que para esas horas y con el cansancio que acarreábamos me hizo perder la paciencia, de repente todos se alinearon a unos pocos metros, no por mí sino porque apareció la policía y ya se sabe que un respetito es muy bonito. Un policía se interesó por nosotros y en ese momento llegó el jeep de Fifu Guest House, gracias a Dios.
El Fifu Guest House está un poco alejado de la fortaleza, pero por 30 rupias un rickshaw te lleva hasta allí, muy confortable y acogedor, decorado con elementos locales y mucho gusto, la azotea ofrece unas vistas estupendas de la fortaleza, el servicio es muy atento y amable, la comida es buena y de confianza. Fifu y su hermano Jitu supervisan cualquier detalle, por ejemplo Fifu se aseguro que nuestro lassi lo hicieran con agua embotellada, siempre te acompañan a la hora del desayuno o de la cena para informarte, asesorarte y ofrecerte, que no es lo mismo que forzarte, un tour por las dunas de Khuri o por los pueblos abandonados del desierto.
Después de asearnos y descansar un rato subimos a la azotea a desayunar. Allí estaba Jitu que nos ofreció el tour por las dunas de Khuri, un jeep hasta el pueblo, 40 minutos en camello, ver la puesta de sol, cenar en el desierto con música gipsy, dormir y desayunar allí, y otra vez en camello hasta una escuela. Nosotros nos quedamos hasta la cena porque dormir en el desierto metido en una tienda de acampada globalizada no me mola. El tour eran 950 rupias y para compensarnos nos pasaron de nuestra habitación de 650 rupias a otra de 1250 rupias, aceptable si tengo en cuenta que ocupe una habitación desde las 6:30 de la mañana hasta las 22:30 del día siguiente, aparte del magnifico trato que recibimos durante nuestra estancia. Acabado el desayuno conocimos a Fifu, el equilibrio en persona, que habla perfectamente castellano y en resumen un encanto. Después de compartir con Fifu una larga conversación acompañamos a Jitu a comprar telas para las nuevas habitaciones del guest house, los tres en una motocicleta y sin casco, hasta una haveli muy antigua y situada extramuros al otro lado de la fortaleza.
Le he cogido gusto a regatear y estaba disfrutando tanto del teatro que el vendedor fatigado de tantas horas sin comer, no cerrar ningún precio y toda la tienda rebujada aceptó 8000 rupias a pagar con visa por una fantástica colcha tradicional rajastani, 80 euros por un precioso joyero antiguo que había dejado para incluirlo más adelante en otro regateo y dos esteras para colgar en la cabecera de la cama y le regaló a mi mujer cuatro bolsos. Como siempre, aunque no tengo ni idea de los precios locales y estoy seguro que he pecado de inocente, me quedo con la experiencia de haber disfrutado de un intenso trato con un hombre que a pesar del cuento de estar fatigado y sin comer es un profesional del negocio, es decir, un gran psicólogo, un maestro del trato, un experto del regateo e incluso creo que entendía castellano.
Sin apenas tiempo, regresamos al Fifu para comer algo y salir en un jeep para Khuri, en donde nos esperaba una caravana de camellos, a mí me tocó, como suele ser habitual, el peor camello y a mi mujer el mejor y como guía el propietario de los camellos que aparte de ser el único vestido de forma tradicional era el más auténtico del grupo. Los camellos presentan unas serie de cualidades que los avalan para su uso en el desierto pero son incómodos y si pudieran elegir tus testículos no se subirían. Se aconseja a las mujeres usar una buena sujeción para los pechos y la única razón por la que puedo entender que en la guía no se haga referencia a los avatares genitales es que quien realizo esta parte de la guía fuese una mujer.
A pesar de todo el paseo en camello, caminar por las dunas, ver la puesta de sol y cenar y bailar con los gitanos fue muy divertido. De noche corretean por las dunas unos escarabajos endiabladamente rápidos como los de la película La Momia pero ni estos ni la cena eran carnívoros.
04/10/2006. A la mañana siguiente nos levantamos pronto pero entre que Fifu iba a realizar sus oraciones y conversamos sobre religiones, que la lemon soda es ideal para mitigar los efectos del calor, que Jitu desayuno con nosotros mientras nos explicaba porque fueron abandonados los pueblos del desierto y nos ofrecía la posibilidad de un tour en jeep, llegamos justitos de tiempo para ver los templos jainistas dentro de la fortaleza. Jitu nos consiguió un rickshaw por 30 rupias hasta la misma puerta de los templos y la verdad que las tallas y relieves son dignas de cualquier culto. La ciudad dentro de las murallas te sitúa en otra época, las calles estrechas con atajeas para las aguas, los edificios enjalbegados de filigranas, las havelis distinguiéndose del resto con fachadas increíbles. El calor era brutal, así que tomamos un descanso en el Monica Restaurant donde comimos el mejor thali de todo el viaje.
Antes de volver al Fifu me acerque a un cajero y pude comprobar que para los indios ni hay turnos, ni privacidad en los cajeros y ni se preocupan por si alguien les copia el pin, o por los menos para los ocho tipos que había en la cabina del cajero automático, había más gente en el cajero que en el camarote de los hermanos Marx por la gloria de mi madre.
Cuando refrescó un poco subimos a la azotea y nos encontramos con Lia y Panos, griegos residentes en Leeds con la intención de viajar durante un año entero muy agradables y simpáticos que conocimos en el tour en camello, y nos echamos unas risas, unas cervezas y una cena junto con Jitu y Fifu que se unieron a nuestra mesa. Una lástima que tuviéramos que irnos a la estación de trenes pero ya teníamos todo el pescado vendido. Nos despedimos de los griegos, espero verlos por Tenerife algún día, Fifu nos consiguió un rickshaw hasta la estación, nos invitó a volver otra vez y nos agradeció nuestra visita cuando la verdad es que nos trataron de maravilla. Nos despedimos de los hermanos y pusimos rumbo a la estación. A las 23:00 salimos de la estación de Jaisalmer de regreso a Jodhpur, Jaisalmer Express AC 3 TIER.
05/10/2006. A las 05:30 llegamos a la estación, rápidamente cogimos un rickshaw hacia la estación de autobuses con la esperanza de no esperar mucho por uno con destino a Udaipur www.rsrtc.org y de esperar nada de nada que nuestro rickshaw lo detuvo en la salida de la estación de autobuses y con la misma subimos y dejamos Jodhpur. El trayecto hasta Udaipur es precioso, parques naturales, pueblos, montañas, valles, vacas, ríos, monos, mucho polvo porque están en obras y poca cultura medioambiental porque todos tiran los envases y envoltorios por la ventanilla aunque te encuentres atravesando una reserva natural.
A la 13:00 ya habíamos llegado a la estación de autobuses de Udaipur y por 40 rupias un rickshaw nos condujo hasta el Niwas Palace Hotel www.jagatniwaspalace.com , en primera línea del lago Pichola por 1.350 rupias, un antiguo palacio convertido en hotel decorado con estilo salvo el restaurante y con muchas escaleras de paso alto, y ahora que lo pienso sólo he visto un ascensor que por cierto no utilizamos en Fort Mehrangarh, y hasta las 14:00 sin luz.
Descansados y aseados iniciamos el acercamiento a Udaipur, primero una tarta de chocolate en la azotea del Evergreen acertada recomendación de Lonely con unas vistas estupendas del lago y luego unas tiendas para buscar los famosos libros encuadernados artesanalmente pero si algo nos llamó la atención, ya los vimos en la azotea de Fifu en Jaisalmer, fueron unos coloridos y brillantes colgantes de jirafas, camellos, elefantes y caballos que encontramos en una tienda de marionetas y juguetes muy cerca del Palace City. El regateo de hoy consistió en ofrecer 100 rupias por artículo, que no, me iba, que me llamaban, sacaba las rupias y se las tendía, que aceptaban pues me llevaba la mercancía, que no, no ocurrió nunca. Más barato que en Eroski, más barato que en Carrefour, así rezaba el tipo de una tienda y con toda la razón.
06/10/2006. A la mañana siguiente realizamos un tour por el lago Pichola de aproximadamente media hora y la visita al Palace City por 350 rupias cada uno. El tour en barco sale del embarcadero del Palace City y rodea el Lake Palace hace una parada en la otra isla para que se bajen los del tour de una hora y continua hasta el embarcadero.
Se puede prescindir del paseo en barca, sin embargo, el Palace City es muy recomendable porque ofrece la posibilidad de ver una serie de objetos, pinturas, salas, jardines y decorados propios de un maharajá que justifican la visita aunque el recorrido sea demasiado largo y termines agotado y desorientado de tanto pasadizo para cambiar de sala o de nivel.
Después de una tarta de chocolate recogimos nuestro equipaje, en Jaisalmer acomodé todas las compras en mi mochila, ¡cómo pesaba la condenada! 18 kilos marcó la pesa en el aeropuerto de Delhi, y no sé si por el peso o por el traqueteo en camello que no podía ni agacharme. Menos mal que los botones me la bajaron de la habitación al luggage room. Un rickshaw a la estación de trenes y a las 18:35 partimos, 2964 Mewar Express 2 TIER AC, rumbo a Delhi.
07/10/2006. A las 6:20 llegamos a la estación de trenes de Delhi Nizamunddin, cogimos un autorickshaw de prepago hasta Connaught Place por 120 rupias y a las 7:00 de la mañana no hay nada abierto ni para tomar un té pero si hay gente que te preguntan ¿de donde eres?, ¿es la primera vez que estás en la India?, ¿cuántos días vas a estar?, exactamente igual que el primer día salvo que ahora añaden ¿te ha gustado la India?. A las 8:30 abrieron el 100% Café y nos entretuvimos todo lo que pudimos desayunando para dar tiempo a que abrieran el Palika Bazar y, como anteriormente, no encontramos nada interesante sin embargo cuando regresamos a Connaught Place, la plaza había cobrado vida y pudimos encontrar entre las vendedoras de la calle algunos artículos interesantes, tras dos vueltas a la rotonda decidimos comer, recoger nuestro equipaje de la consigna de la estación de trenes de Nizamunddin y poner rumbo al aeropuerto. Qatar Airways respeto de nuevo los horarios y a las 7:40 del día siguiente aterrizamos en Madrid.